Cuando por diferentes motivos asumimos la herencia de un inmueble, puede que nos surjan dudas sobre las responsabilidades y compromisos que adquirimos con ella.
A priori la herencia de un inmueble es algo positivo, ya que los inmuebles son uno de los activos que mejor se comportan en el mercado y que, por tanto, dan beneficios a los propietarios. Pero también es cierto que convertirse en el dueño o copropietario de un edificio demanda una gestión adecuada del mismo para saber qué responsabilidades se tienen, a qué gastos hay que hacer frente y las ventajas que nos puede reportar.

Para saber cómo gestionar la herencia de un inmueble es importante empezar por hacer una valoración o estudio del edificio. Es decir, ser consciente de qué proporción del inmueble somos dueños (en su totalidad o en conjunto con otras personas) y del régimen de propiedad con el que asumimos la herencia.
Estos datos son muy importantes de cara a los gastos, las responsabilidades y también a la hora de organizar una venta de la propiedad.
Por otro lado, hay que saber en qué condiciones está la propiedad. Esto sobre todo es muy importante en el caso de edificios antiguos; hay que conocer cómo están las instalaciones de luz, gas, agua, así como las estructuras y las zonas comunes como portal, escaleras, ascensor, trasteros, garajes… En el caso de edificios importantes, con solera, puede que estén protegidos o que estén sujetos a planes específicos de rehabilitación. De modo que cuando se asume la herencia de un edificio se asume también el compromiso de cuidarlo y asegurase de que realizan las obras adecuadas para conservarlo en el mejor estado posible.
Estas son algunas de las cuestiones más determinantes que hay que conocer cuando se hereda un inmueble, pero también hay muchas otras que pueden estar relacionadas con los gastos como el pago de impuestos o recibos de distinta índole y otras cuestiones que reportarían beneficios como sería el alquiler de viviendas o locales comerciales si los hubiere.
Por todo esto, una correcta gestión de un inmueble heredado es fundamental para que este activo nos reporte beneficios y no se convierta en una carga.