La compraventa de un inmueble clásico tiene algunas peculiaridades que es importante conocer de antemano para que la operación se lleve a cabo sin sorpresas.
Una de las cuestiones más delicadas relacionada con los inmuebles antiguos es que muchos están protegidos precisamente porque forman parte de la herencia y la historia de la ciudad. Son edificios ubicados en los barrios centrales de Madrid, en zonas que acumulan mucha historia y que, en muchos casos forman parte de planes urbanísticos del crecimiento y desarrollo de la capital. Por todo esto, y como es lógico, se quieren preservar y proteger. Para ello hay planes específicos de mantenimiento y planes de rehabilitación con los que los propietarios del edificio deben cumplir o colaborar.
Que el edificio sea antiguo, no es impedimento para que se lleve a cabo la compraventa de un inmueble clásico. Sin embargo, hay que especificarlo al posible comprador. Hay que informarle de qué implicaciones y compromisos hay que mantener. Por ejemplo, puede ser una cuestión obligatoria mantener la fachada original, no elevar la altura del edificio, mantener estructuras y distribuciones internas como escaleras o patios comunitarios.

Aunque muchos de los planes de rehabilitación de inmuebles clásicos cuentan con fondos públicos y/o privados, el dueño del edificio obviamente se ve afectado.
Por otro lado, para vender un inmueble clásico hay que reunir toda la documentación que acredite la propiedad del mismo y esto puede suponer a veces una complicación. Puede darse el caso de que al ser edificios que han pasado de unos familiares a otros a los largo de muchos años haya documentación no esté correcta o al día. Por tanto, antes de plantearse la venta del inmueble es aconsejable recopilar toda la documentación y acreditaciones que atestigüen estar al corriente de todos los pagos.
Por último, también hay que tener en cuenta si el inmueble es de una sola persona o de un grupo de herederos. Si es esto último hay que averiguar en qué régimen tenemos la propiedad y si es factible venderla sin ningún tipo de autorización de otro familiar o de todo el conjunto de propietarios.