Muchos de los inmuebles con más solera de una ciudad son edificios familiares, edificios en muchos casos emblemáticos y con una bonita historia detrás que con el paso de los años han pasado a manos de grupos de herederos.
Ser uno de los propietarios de uno de estos edificios familiares suele reportar beneficios económicos, ya que los bienes inmuebles tienen un buen comportamiento en el mercado. Sin embargo, también es cierto que la propiedad implica hacer frente a una serie de obligaciones y responsabilidades.
En algunos casos estas obligaciones pueden ser uno de los motivos por los que se decide vender el inmueble. Cuando se toma la decisión de vender los edificios familiares, la cuestión inmediata que se plantea es ¿cómo lo hacemos?
La venta de un inmueble no es igual que la venta de un piso. La venta de edificios familiares precisa una documentación concreta y unos procesos y trámites específicos. Además, en el caso de los edificios familiares hay que tener en cuenta que lograr el consenso de todos los propietarios puede ser complicado.

Por todo esto, vender el inmueble a una empresa especializada en el sector puede resultar la solución más eficaz. Intedisa es una firma con más de 50 años de experiencia en el campo de la compraventa de inmuebles y sus profesionales conocen los pasos que hay que dar para llevar a cabo la operación con éxito. En Intedisa compramos edificios familiares asegurándoles un precio competitivo y acorde al mercado. Todas las operaciones se realizan con la máxima confidencialidad y buscando una solución a medida de cada caso.
La venta de edificios familiares requiere una atención especial dado que cada heredero puede tener su propia opción y tener fijado un objetivo concreto. Recurrir a una empresa como Intedisa hará más fácil todas las gestiones hasta alcanzar una decisión que convenga a todos. Por otra parte, vender edificios familiares a Intedisa facilita la operación para los propietarios ya que el equipo de la compañía se encarga de recabar toda la documentación necesaria y ejecuta los procesos necesarios para aportar al activo inmobiliario el máximo valor. De esta manera, los familiares no tienen que encargarse de nada y permanecerán informados en todo momento y con completa transparencia de los pasos que se están dando para llevar a buen puerto la operación de compraventa de los edificios familiares.