Cuando se está planteado la venta de una propiedad la tasación de inmuebles es un dato de gran importancia. Gracias a la información que proporciona la tasación se consigue tener una idea del valor del inmueble y del precio de venta mínimo que puede tener el edificio.
¿Qué es la tasación de inmuebles?
Saber en qué consiste una tasación es sencillo, es hacer una valoración de un bien teniendo en cuenta su estado externo, interno, localización y otra serie de datos. De esta manera se puede cuantificar monetariamente su valor en el momento en el que se ha analizado.
En el caso de los edificios la tasación suele estar relacionada con la concesión de un préstamo hipotecario. Así, la tasación hipotecaria actúa como garantía para la entidad financiera. Se sabe el valor del inmueble, los riesgos que se corren y el edificio se convierte en garantía en caso de impago.
Sistemas de valoración más habituales
Para realizar una tasación de inmuebles existen diferentes métodos. Entre los más habituales destaca el método de comparación. Este sistema consiste en comparar el inmueble objeto de tasación con al menos otros seis inmuebles de características, estado y localización similares. De esta forma se puede establecer un precio del metro cuadrado que multiplicado por los metros del edificio permite obtener una valoración total.
Por su parte el método de capitalización consiste en calcular el valor del inmueble teniendo en cuenta las rentas que produce el edificio.
Existen otros métodos como el residual, que calcula el valor del inmueble una vez terminado, y el método de coste, que valora el coste de reposición o reemplazamiento del inmueble, pero son menos habituales.

Datos y aspectos se tienen en cuenta para hacer una tasación
A la hora de realizar la tasación de un inmueble los expertos analizan toda una serie de aspectos. Se recoge documentación registral, copias de escrituras o nota simple del Registro de la Propiedad para comprobar si lo que en ellos consta es verdad y en qué situación se encuentra.
Después se realizan inspecciones oculares por un técnico para comprobar el estado de la finca, se comprueban los metros cuadrados, la distribución, el número de dormitorios, baños, etc. También se comprueban los materiales de construcción, las instalaciones y las calidades.
Asimismo, se estudia la edificación, prestando especial atención a los ascensores, zonas comunes o accesos de la finca.
Se comprueba la antigüedad del edificio, ya que si está catalogada con valor arquitectónico su valor será mayor. También se comprueba si el edificio está sujeto a algún régimen de protección pública que implique alguna limitación o actuación especial.
En una tasación de un inmueble se comprueba su estado de ocupación. Si hay inquilinos, el uso que se da y las condiciones establecidas.
Otro de los aspectos importantes en una tasación es analizar el entorno. Es decir, todo lo que rodea al edificio, zonas comerciales, deportivas, jardines, medios de comunicación; así como los planes urbanísticos vigentes para la zona.
Con estos datos los expertos de empresas especializadas emiten el informe de tasación de un inmueble que tiene una validez aproximada de seis meses.
¿Por qué un informe de tasación?
La importancia de la tasación de un inmueble reside en que es un documento que recoge de manera objetiva el estado y valor de un edificio. Cuando se va a realizar una operación de compraventa de bienes inmuebles el vendedor quiere obtener el máximo beneficio y el comprador realizar la compra a un precio justo y lo menos elevado posible.
Además, como en la mayoría de las operaciones tiene que intervenir una entidad financiera, el banco necesita una valoración objetiva para conocer el precio del edificio en ese momento.
Las tasaciones hipotecarias están reguladas por el Banco de España. Permiten saber si el inmueble tiene un valor razonable y permite a ambas partes negociar para alcanzar un precio de compra final.